-
AUNQUE SEA DE VENDEDOR…
Publicado el 22 Agosto 2007 Sin comentarios aún ...Recordé esta frase porque en innumerables entrevistas a aspirantes a un puesto de vendedor, cuando les preguntaba el por qué habían aplicado a nuestra empresa, contestaban “es que como no puedo conseguir trabajo acudo a su solicitud para trabajar AUNQUE SEA DE VENDEDOR…” y claro, esa pregunta se convirtió en mi principal estrategia para determinar a quien NO debía contratar.
Si revisamos los anuncios de empleos en los periódicos, veremos que las solicitudes de vendedores llevan una gran ventaja numérica en comparación a las solicitudes para otro tipo de trabajo, y es cierto, las personas que no pueden conseguir trabajo se lanzan a lo que más se demanda, que es vendedores.
Y ahí empieza la decepción de muchos; son lanzados a la calle con una brevísima introducción de lo que debe ser su trabajo. Lógicamente fracasan, pero por lo menos han logrado, durante unas semanas, solventar su necesidad primaria y decir que trabajaron.
SER VENDEDOR ES UNA PROFESIÓN MÁS…
Y ¿cómo se logra ser profesional?, capacitándose, ¿y mejor profesional?, estudiando más y más.Si el aspirante a vendedor cae en manos de un gerente de ventas o supervisor consciente, podrá empezar una preparación hacia una carrera aceptablemente remunerada y una solución para su futuro y el de su familia; de lo contrario pasará lo dicho anteriormente… fracaso y decepción.
¿Creen ustedes que en otros ámbitos puede existir un profesional exitoso sin que continuamente este actualizando su conocimiento? ¿Conciben ustedes un médico que no siga aprendiendo los nuevos campos de la medicina?, ¿un ingeniero civil que no se actualice en los nuevos materiales?, ¿un financiero que no esté permanentemente actualizándose en sistemas informáticos? Entonces por qué hay vendedores que dejan de estudiar y de leer sobre la técnica de la venta, sobre mercadeo, aprender el uso de los utilitarios, psicología, motivación, etc.
Y siendo la venta un proceso de comunicación entre dos o más personas, el vendedor debe desarrollar su parte emocional de tal manera que le permita llegar con su mensaje a su interlocutor. ¿Pueden entonces ustedes imaginar la cantidad de información que el vendedor debe asimilar?
No es sólo conocimiento sobre el producto que vende, no es sólo conocimientos que le permita administrar su base de datos, no es sólo conocimiento de su territorio, es mucho más…
A continuación transcribo algunos pensamientos para reflexionar sobre los temas tratados:
“Las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen más probabilidades de sentirse satisfechas y ser eficaces en su vida, y de dominar los hábitos mentales que favorezcan su propia productividad; las personas que no pueden poner cierto orden en su vida emocional libran batallas interiores que sabotean su capacidad de concentrarse en el trabajo y pensar con claridad”.
Dr. Daniel Goleman“Está científicamente probado -por diversos estudios y estadísticas- que las cualidades personales son dos veces más importantes que los conocimientos técnicos, en lo que respecta al progreso económico. Otros estudios serios y cabales han puesto de manifiesto, también, y de manera indudable, que, a igual preparación técnica, las características de la personalidad son de una importancia capital para alcanzar y mantener posiciones que impliquen continua superación.”
Dueño de mis emociones.
Hoy seré dueño de mis emociones.
Si me siento deprimido, cantaré.
Si me siento triste, reiré.
Si me siento enfermo, redoblaré mi trabajo.
Si siento miedo, me lanzaré adelante.
Si me siento inferior, vestiré ropas nuevas.
Si me siento inseguro, levantaré la voz.
Si siento pobreza, pensaré en la riqueza futura.
Si me siento incompetente, recordaré éxitos del pasado.
Si me siento insignificante, recordaré mis metas.Hoy seré dueño de mis emociones.
Si se apodera de mí la confianza excesiva, recordaré mis fracasos.
Si me siento inclinado a entregarme con exceso a la buena vida, recordaré hambres pasadas.
Si siento complacencia, recordaré a mis competidores.
Si disfruto de momentos de grandeza, recordaré momentos de vergüenza.
Si me siento todopoderoso, procuraré detener el viento.
Si alcanzo grandes riquezas, recordaré una boca hambrienta.
Si me siento orgulloso en exceso, recordaré un momento de debilidad.
Si pienso que mi habilidad no tiene igual, contemplaré las estrellas.En definitiva, hoy seré dueño de mis emociones.
Og MandinoLa célebre cantante española conocida como La Malibrán, decía: “Si descuido un día el ejercicio de mi arte, advierto en seguida la diferencia de ejecución ; si lo descuido dos días, la advierten mis amigos, y si una semana, todo el mundo echa de ver el fracaso”.


